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11/4/17

Santiago Ramón y Cajal y el ejercicio físico: Juventud


Cajal en pose atlética

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ


A principios del año 1864, sin haber cumplido todavía los doce años, Santiago Ramón y Cajal fue matriculado en el Instituto de Huesca. Nada más llegar, el sentimentalismo soñador, el carácter altivo y la intolerancia contra las humillaciones del "carne de cabra" (o "carnicraba", apodo burlesco que se da a los ayerbenses con el que le mortificaron nada más llegar al Instituto), le llevó a enfrentarse con los "gallitos" de los últimos cursos.

Uno de los que más maltrataron a Santiago fue un tal Azcón, natural de Alcalá de Gállego. Era un vigoroso joven de dieciocho o diecinueve años que había endurecido sus músculos con el arado y la azada. Los matones eran muchos y Santiago había entrado con mal pie al Instituto, así que la única manera de que fueran aliados suyos era triunfar con Azcón. La tarea no era nada fácil.

Efectos tónicos de la gimnasia

Ramón y Cajal conocía bien los efectos tónicos de la gimnasia y del trabajo forzado. En la autobiografía que nos sirve de guía para este artículo (1), nos dice que "había observado cuánta ventaja llevan siempre en las riñas, pedreas, saltos y carreras los muchachos recios y trigueños recién llegados de la aldea y acostumbrados al peso de la azada, a los señoritos altos y pálidos, de tórax angosto, zancas largas y delgadas, criados en las abrigadas calles de la ciudad y al suave calor del halda maternal".

"La gimnasia y el amor propio exasperado hicieron milagros", según pudo comprobar Cajal, después de seguir el método de entrenamiento que nos describe: "Resolví entregarme sistemáticamente a los ejercicios físicos, a cuyo fin me pasaba solitario horas y horas, en los sotos y arboledas del Isuela, ocupado en trepar a los árboles, saltar acequias, levantar a pulso pesados guijarros, ejecutando, en fin, cuantos actos creía conducentes a acelerar mi desarrollo muscular, elevándolo al vigor máximo compatible con mis pocos años".

El resultado de su "entrenamiento" (término moderno en la época por la coletilla que lo acompaña, "como ahora se dice") fue magnífico: "Desde el tercer curso, mis puños y mi habilidad en el manejo de la honda y del palo infundieron respeto a los matones de los últimos años, y hasta el atlético Azcón tuvo que capitular, acabando por hacerse amigo mío". Cajal le había advertido que en cuanto se insolentase con él le incrustaría en la cabeza una "peladilla" de arroyo.

Incidentes y desventuras

El riesgo fue una contingencia constante en muchas de sus aventuras; de las reflexiones sobre lo acontecido solía sacar abundantes enseñanzas útiles. Entre los episodios que le dejaron huella en Cajal, recuerda lo mal que lo pasó un día de enero, que se divertía patinando en una balsa helada, al caer por un agujero hundiéndose en el agua; sus camaradas creyéndole ahogado le abandonaron.

En otra ocasión se libró por piernas, después de una agotadora carrera perseguido por dos gañanes, por intentar coger una hermosa rosa que en Huesca llamaban deAlejandría. Sus compañeros de faena no fueron tan afortunados y la formidable y desproporcionada paliza que recibieron les hizo faltar varios días a clase.

También tuvo que correr por el deseo de tener, entre la colección de sus dibujos, un ejemplar de rosas de té que se cultivaban en los jardines de las estación; fue sorprendido por el guardafrenos, quien, con escopeta en mano, hizo correr a Cajal a campo traviesa y, cuando se creía salvado, al saltar una ancha acequia bordeada por bancos de cieno, cayó en el légamo hundiéndose hasta medio cuerpo. Tuvo la suerte de que unas mujeres acudieran en su ayuda y le lavaron la ropa. Antes de ser rescatado, narraba Cajal, "llegó el furioso guarda, quien al verme en aquel talante y no sabiendo por dónde asirme sin detrimento de su limpio uniforme, acabó por soltar el trapo y taparse las narices. En realidad, mi coraza de pestilente légamo hacíame invulnerable".

Cajal también fue un consumado jinete, según reconocía al relatar el pavor que sentía por el tren cuando subió por primera vez, hacia 1865 o 1866.

Pedreas

Terminados los estudios de Bachillerato, Santiago llega a Zaragoza donde su padre le matricula con la intención de convertirlo en un galeno. En Zaragoza sufrió su primer desengaño de la amistad con sus viejos amigos de Huesca, que, con dos años de adelanto en los estudios, le recibieron con indiferencia. El consuelo lo buscó en la naturaleza, "bañando el alma en plena naturaleza", "conforme suelo consolarme siempre", decía. De la misma manera que en Huesca acudía a las orillas del Isuela, en Zaragoza calmó sus emociones recorriendo las frondosas alamedas de las orillas del Ebro. Allí acudía también llevado por sus inclinaciones artísticas y por su naciente afición naturalista.

En su etapa universitaria todavía conservaría el típico rasgo que le había acompañado en la niñez y adolescencia, el de su incontenible tendencia a la travesura infantil (pedreas, burla de profesores, etc.). Realmente, cuenta que en esta época aprovechó bastante en sus estudios gracias a tan buenos maestros que tuvo.

Sólo regresó una vez a sus viejas "calaveradas" a petición de un camarada de Huesca llamado Herrera, mozo algo camorrista "(tuerto de resultas de una travesura), gran admirador de mi honda, rogóme encarecidamente que (...) le prestase mi concurso en cierto encuentro que debía efectuarse en las eras del barrio de la Magdalena, entre estudiantes y femateros, o entre pijaitos y matracos".

Santiago le escuchó y cayó en la tentación, aunque ya no volvería a reincidir. Contaba entonces con dieciséis años y como era de esperar, su honda fue decisiva: "descalabré a unos cuantos enemigos y contribuí al triunfo de losseñoritos, a pesar del refuerzo que a última hora recibieron los femateros de sus congéneres de la parroquia de San Pablo" (2).

La manía gimnástica

Una de las aficiones, o «manías», como él la llama, que marcan su fuerte voluntad de auto-afirmación sería la gimnástica, con su apasionado cultivo del vigor muscular. Su amor propio se vio afectado al ser derrotado en un pulso.

Cajal nos narra lo acontecido: "Criado en los pueblos y endurecido al sol y al aire libre, era yo a los dieciocho años un muchacho sólido, ágil y harto más fuerte que los señoritos de la ciudad. Jactábame de ser el más forzudo de la clase, en lo cual me engañaba completamente. Harto, sin duda, de mis bravatas, cierto condiscípulo de porte distinguido, poco hablador, de mediana estatura y rostro enjuto, invitóme a luchar al pulso, ejercicio muy a la moda entre los jóvenes de entonces. Y con gran sorpresa y dolor sufrí la humillación de la derrota. Quise averiguar cómo había adquirido mi rival aquella musculatura, y me confesó sinceramente que el secreto consistía en que desde hacía años cultivaba fervientemente la gimnástica y la esgrima. «Si en hacer gimnasia consiste el tener fuerza -contesté con arrogancia-, continúa preparándote, porque antes de seis meses habrás sido vencido.»".

Al día siguiente comenzó a trabajar dos horas diarias en un gimnasio, imponiéndose, además del programa oficial, un programa progresivo añadiendo cada día peso a las bolas, aumentando el número de contracciones en las barras o en las paralelas. También cultivó los saltos de profundidad y toda clase de volatinerías en las anillas y en el trapecio.

Con su enorme fuerza de voluntad, no sólo cumplió la promesa de vencer a su amigo, sino que antes de finalizar el año se convirtió en el campeón más fuerte del gimnasio. El aspecto de sus músculos había respondido al estímulo del sobretrabajo. Nos podemos hacer idea de su aspecto por la descripción del propio Cajal: "Al andar mostraba esa inteligencia y contoneo rítmico y característicos del Hércules de feria".

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) RAMÓN Y CAJAL, Santiago: Mi infancia y juventud. Espasa Calpe, Madrid, 1961 (séptima edición).

(2) Opus citat, p. 169. Esta aventura también la recordaba Cajal en un artículo de Dámaso Castejón, titulado "Los nombres de Aragón. Santiago Ramón y Cajal", publicado en el Heraldo de Aragón del 12 de octubre de 1919.

Publicado en “Cuadernos Altoaragoneses” del Diario del Altoaragón. Domingo, 16 de junio de 1996

22/8/12

Campeonato del Mundo de Retalla en Estadilla



La peña “La Cojonera” ha organizado durante las fiestas patronales de Estadilla, en honor de San Lorenzo, la XIV edición del Campeonato Mundial de “Retalla”. La “Retalla” o Juego de las Carpetas, es un juego tradicional aragonés, en el que se conjuga habilidad y destreza. A golpe de “Retalla” se deben sacar las carpetas de un círculo dibujado en el suelo.


La Retalla es una pieza de goma de neumático, que corresponde al talón de una abarca. Las Carpetas se realizan con cartas de baraja viejas, mediante pliegues bien establecidos. Gana el jugador que más carpetas saca del círculo.

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14/1/11

Eclosión del velocipedismo

Corredores de biciclos y triciclos en la puerta de la primera Sociedad de Velocipedistas de Zaragoza. Año 1882
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DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES
Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

En la segunda mitad del siglo pasado surgió el sport velocipedista. En Huesca apareció con prontitud gracias a Joaquín Costa, que envió a sus amigos oscenses, Larruga, Beltrán, Lasierra y Larrosa, un papel de fumar con un dibujo del prototipo de velocípedo que los hermanos Michaux presentaron en la Exposición Universal de París de 1867.

Bizén D'o Río, en un articulo etnológico, señalaba que "en enero de 1868 don Mariano Catalán ya construía la segunda máquina, tras haber fabricado y probado la primera o prototipo" (1). Así, el Altoaragón se convertía en la cuna del ciclismo español. El 20 de marzo de 1868, según D'o Río, don Gregorio Barrio y don Mariano Catalán, partieron a Zaragoza, "siendo ésta sin duda alguna la primera excursión velocípeda realizada en España".

Otro de los pioneros del ciclismo fue Manuel Ricol, considerado el "decano de los velocipedistas nacionales" o "apóstol del pedal"; en 1969 ya montaba en velocípedo. En 1876 se estableció como relojero en la ciudad de Barbastro y al poco tiempo fundaría el primer club velocipedista de Aragón.


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8/12/09

El descanso y el cuadrado

Dibujo de Moratha publicado en el libro Juegos de la Comunidad de Daroca
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DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

La misma figura que en otro artículo recogíamos con el nombre de «El avión» la podemos encontrar con un amplio repertorio de nombres. En una recopilación realizada por el C.E.P. de Calatayud (1), al «Avión» también lo denominan «El tejo», «Pepino», «El cuadrín» y «El teje».

Entre los diferentes nombres se pueden encontrar algunas pequeñas variantes; así, en «El teje», después de dar las ocho vueltas correspondientes, se coge la piedra y se coloca sobre la mano para dar otras diez vueltas a la "pata coja". Si se realiza correctamente, sin que se caiga la piedra y sin pisar ninguna raya, el jugador tira el "tejo" de espaldas para obtener una "casa". El siguiente en el turno deberá pedir permiso para poder pasar y, si la respuesta es negativa, se debe saltar el cuadro sin pisarlo; además, sólo se puede tirar la piedra tres veces.
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28/2/09

El hombre y el mulo



A finales de 1990 publicábamos un artículo sobre juegos tradicionales en el diario Stadio Sport con el título “Medían su fuerza en competencia con un mulo”, dedicado a ejercicios de fuerza. Nos basábamos en varios artículos que Barcala publicó, en los años treinta, en las páginas de La Voz de Aragón bajo el epígrafe: “Antes de que el fútbol fuese tan popular”. Uno de estos deportes de fuerza lo bautizaba como “el hombre inconmovible”.

Recientemente hemos encontrado la fuente en la que Barcala se basaba para redactar dichos artículos, motivo por el que consideramos interesante retomar el tema y recordar a R. Mainar Lahuerta, el autor de los artículos originales que se publicaron en la revista ilustrada Alrededor del Mundo, en 1900, con el epígrafe: “Deportes rústicos naciones”.

A nadie se le escapa que los personajes de los dibujos que acompañan el texto son tipos aragoneses. Mainar Lahuerta escribió en la citada revista otros artículos relacionados con diversos temas de la ribera del Ebro (Pina o Fuentes de Ebro).

El juego del dibujo que acompaña este texto, por no tener nombre, lo bautizaba con el de “el hombre inconmovible”. Mainar lo explicaba así:

“Consiste este juego en anular con el humano esfuerzo el arranque vigoroso de un mulo. Tendido en posición supina en el suelo de un patio el atleta, y con los pies apoyados contra el quicio de una puerta, toma los extremos de los tirantes a que va enganchado un mulo, y estriba el juego en que, arreada de firme la caballería y tirando como pudiera hacerlo de un carro, no logre levantar al hombre”.

CONTINÚA:
http://celedoniogarcia.blogspot.com.es/2009/02/el-hombre-y-el-mulo.html
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4/2/09

El andarín “Royico”, de Fuentes

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Fuentes de Ebro (Foto: C. García)

En otro artículo hablábamos de un famoso tirador de barra de Fuentes de Ebro, “El tío Santas”; en esta ocasión escribimos sobre un andarín, y aún queda pendiente otro “personaje” de Fuentes, un bandido conocido con el nombre de “El Ballado”.

Cartel anunciador de la carrera de Juan Antonio Genaro en la Plaza de Toros de Zaragoza el 11 de diciembre de 1859
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A lo largo del siglo XIX se hicieron muy populares algunos andarines, que, sin duda, hubieran brillado en los “Juegos Olímpicos Modernos”, cuya primera edición se celebró en Atenas en 1896.
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El más destacado de los andarines españoles en la primera mitad del siglo XIX fue el madrileño Juan Antonio Genaro. En 1835 corrió en París y en Londres en competencia con caballos de carrera, saliendo siempre victorioso. En Septiembre de aquel año, estuvo corriendo un día en el hipódromo de Longchamp desde la una de la tarde hasta las ocho de la noche, derrotando a ocho caballos de carrera de los más famosos.

Recorrió las principales ciudades de España. En Zaragoza estuvo en varias ocasiones; en una de ellas, el 11 de diciembre de 1859, participó en una función que la “Compañía Gimnástico-Aerostática”, dirigida por Mr. Esteban Buislay, ofereció en la Plaza de Toros.

El segundo número del programa decía: “El andarín don Juan Antonio Genaro correrá una hora entera alrededor de la plaza en pugna con un caballo de buena raza. Concluida la carrera, Genaro bailará la jota por todo el anillo de la plaza”.

El andarín italiano Aquiles Bargossi, apodado "El hombre locomotora"
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Aunque el andarín que alcanzó más fama fue Mariano Bielsa y Latre, más conocido con el apodo de “Chistavín”, nacido en Berbegal (Huesca), por su victoria contra el italiano Aquiles Bargossi, considerado el mejor andarín del mundo y apodado “El hombre locomotora”. De “Chistavín” ya hemos escrito en otras ocasiones.

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Mariano Bielsa y Latre "Chistavín", de Berbegal.

Aragón fue tierra de andarines; en la época de “Chistavín” surgieron otros muchos que recorrieron, igualmente, las principales ciudades de España y de Europa. Por citar algunos: José Jiménez “El Sevillano”, de Alcalá de Gurrea; Antonio Laínez, de Cariñena; Francisco Pablo “Nonón”, de Ayerbe; Ángel Alda, de Miedes; Joaquín Mallor, de Alcolea de Cinca; Valero Nogueras, de Castejón de Monegros, o el célebre Antonio Balaguer “El Rey”, de Andorra, entre otros.

Parece sorprendente lo que vamos a contar, pero así lo recogemos de un artículo publicado por R. Mainar Lahuerta en la revista ilustrada Alrededor del Mundo, Madrid, 1899, titulado: “La buena fama de andarín”.

"Royico" era de Fuentes (creemos que no puede ser otra población más que Fuentes de Ebro), un andarín que fue acusado de robo sacrílego y cuando su defensor estaba á punto de sacarle libre, alegando que no había tenido tiempo para ir al lugar del suceso y volver, prefirió purgar su delito antes que perder su fama de corredor.

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13/1/09

La vuelta a Caspe


Corredores antes de la carrera pedestre en las fiestas de Caspe de 1926. Santiago Osso, con dorsal 3, resultaría vencedor (Foto: A. de la Barrera)

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ 
y José Antonio ADELL CASTÁN 

Caspe organizaba carreras pedestres en sus fiestas mayores en honor a San Roque desde tiempos remotos. Los más ancianos dicen que siempre la vieron, hasta hace unos treinta años en que se perdió.
Ya en el programa de festejos del año 1903 se señala para el día 17 de agosto una "corrida de pollos". Pero sería a partir del año 1926 cuando la prueba adquiere gran auge en lo que se denominaría la Vuelta a Caspe. En este año se organizaría la primera edición. Se celebró el día 17 a las 11,30 de la mañana y participaron siete corredores. El acto fue amenizado por la banda de música y el vencedor sería Santiago Osso, que sacó dos minutos de ventaja al segundo clasificado Manuel Guíu; éste llegó en fuerte sprint con Antonio Palacios. Los premios fueron una copa y 25 pesetas, 15 pesetas y 10 pesetas.

En estos mismos años hacen furor las vueltas a pie y así en Aragón se organizaban también en Belchite, La Almunia, Zaragoza, etc. También en el País Valenciano son muy propensos a esta denominación, que aún se ha mantenido actualmente.

En el año 1927 se organizaría la segunda edición, que sufrirá un pequeño retraso a causa de un ligero chubasco. El vencedor fue Manuel Sanz, que hizo el recorrido de 2 kilómetros en 7 minutos. Segundo sería Gerardo Landa y tercero Manuel Rafales.

En la Tercera Vuelta a Caspe, Manuel Sanz batió el récord de la prueba, al realizar el recorrido en 6 minutos 45 segundos, y fue seguido de Francisco Berges, que empleó 7 minutos justos. Participaron 5 corredores.

En el año 1929 el vencedor fue J. P. Calvo, que ganó a Manuel Sanz. Detrás de ellos el orden de clasificación fue el siguiente: Antonio Cortés, Antonio Berges, Santiago Pueyo y Antonio Salvador.

En el año 1930 se realizó la V edición. Un aspecto curioso era que sólo podían tomar parte en vecinos de la localidad. Manuel Sanz volvería a ser el vencedor obteniendo así su tercer título. La Voz de Aragón reflejaba así el acontecimiento:

A las once de la mañana del mismo día 15 tuvo lugar la famosa carrera pedestre titulada V Vuelta a Caspe. El público se congregó a lo largo del recorrido y se agolpó en la meta ávido de presenciar la llegada de los participantes.

El momento fue muy sugestivo porque la prueba fue muy disputada y muy cerca de la meta todavía no se habían definido los primeros lugares.

El resultado fue: Primero, Manuel Sanz, premio de 25 pesetas. Segundo, Antonio Palacio, premio de 15 pesetas.

La salida de la prueba era desde la Plaza de la Constitución, punto al que debían retomar los participantes tras haber cubierto los dos kilómetros, que suponían la vuelta a la localidad.

La carrera pasó por malos momentos y en el año 1934 la organización de la VIII edición correría a cargo de la Unión del Pedal, siendo los premios menores que en la primera edición: 20, 15 y 10 pesetas.

La guerra civil influiría para que se perdiera la Vuelta a Caspe, aunque continuaría disputándose la carrera pedestre en otros itinerarios. En el programa de festejos del año 1964 se lee para el día 14 de agosto:

"A las diez de la mañana cogida del pollo, devanadera y rotura de ollas. A las doce de la mañana gran carrera pedestre, organizada por la comisión San Cristóbal".

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6/1/09

El hombre inconmovible

Medían su fuerza en competencia con un mulo.

Tiro de mulo
DEPORTES TRADICIONALES

Celedonio García
En los años treinta Barcala publicó en las paginas de La Voz de Aragón una serie de artículos sobre deportes tradicionales aragoneses bajo el epígrafe “Antes de que el fútbol fuese tan popular”. Entre los deportes de fuerza recogía el que bautizaba como "el hombre inconmovible".
Era común que el hombre tuviera tendencia a hacer juegos como una continuación del trabajo diario, y aunque parece que el campesino busca juegos en los que desarrolla la tensión muscular como máxima dificultad, sin que obliguen a un esfuerzo intelectual no siempre ha sido así.

Distinguiremos dos modalidades del mismo juego. En la primera la prueba consistía en anular con el esfuerzo humano el arranque vigoroso de un mulo.
CONTINÚA:
http://celedoniogarcia.blogspot.com.es/2009/01/el-hombre-inconmoible.html
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3/1/09

Corrida de pollos y baile del pollo de Oliete


Julio García Condoy pintó para la Exposición Hispano-Francesa de Bellas Artes de 1919, celebrada en Zaragoza, el cuadro "Ya llega el vencedor"
  • Melodías recopiladas por Celedonio García (Informante: Alguacil de Oliete)
  • Transcrito por Luis Miguel Bajén
Dulzaineros del Bajo Aragón amenizando la "corrida de pollos de Albalate del Arzobispo (Foto: C. García)
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Estas dos piezas, una para animar las corridas de pollos en Oliete y la otra como jota bailada al final de la carrera, forma­ban parte del repertorio del gaitero de la Hoz de la Vieja, conocido como el "Tío Cañico" 0 "El Pelletero".
EI "Tío Cañico" era muy popular en la comarca, no sólo por su dulzaina, sino por ser el animador de las películas de cine, que él mismo proyectaba.
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Corrida de pollos de Oliete

Baile del pollo de Oliete
Los vencedores de la corrida de Albalate del Arzobispo bailan la jota o "baile del pollo", interpretado por los Dulzaineros del Bajo Aragón
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En La Puebla de Híjar los campeones de la carrera pedestre bailan al ritmo de los "Dulzaineros de La Puebla", "Grupo Azofra" * Publicado en Gaiteros de Aragón, Revista de Música y Cultura Tradicional. Otoño-Invierno 1991, Nº 1
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30/12/08

Gregorio Campaña, el primer aviador oscense

Gregorio Campaña en su aparato antes de iniciar el vuelo

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES
Por José Antonio Adell Castán y Celedonio García Rodríguez

Gregorio Campaña Usón nació en Huesca el primero de abril de 1870, en la parroquia de Santo Domingo y San Martín. Se educó en Francia y muy pronto mostró su afición por el "sport", dedicándose al ciclismo. Su regreso a España lo realizó en biciclo.

Como ciclista obtuvo unos 140 primeros premios; batió records, como el de 24 horas, en septiembre de 1889; en este año alcanzó el título de campeón de Aragón, conservándolo durante tres años. También obtuvo el campeonato de España.

Con la decadencia del ciclismo mostró su admiración y entusiasmo por el automovilismo, dedicándose a este nuevo "sport". De ánimo esforzado, férrea voluntad y habilísimo mecánico, su aspiración fue el dominio del aire, para cuyo fin se trasladó a París. En la primavera de 1911 obtuvo el título de piloto aviador en Reims.

La hélice del aparato con el que obtuvo el título de aviador la cedió a la Cámara de Comercio Oscense. Aprovechando la proximidad de las Fiestas de San Lorenzo, se le propuso realizar unos vuelos en su ciudad natal; Campaña no tardó en aceptar, firmando un contrato por el que se comprometía a realizar varios vuelos durante los días de las fiestas.

Los aviones de Campaña
En los balcones del Casino de Huesca se colocaba una bandera para informar si habría vuelos
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Este espectáculo se convertiría en la atracción de las fiestas de San Lorenzo de 1911. Entre el vecindario reinaba gran expectación y entusiasmo por la novedad y atracción de este festejo, y por tratarse de un aviador oscense. Gregorio Campaña, según manifestaciones que recogía la prensa, "quiere volar y volará; es tan tozudo como aragonés". Para el acontecimiento se construiría un aeródromo extramuros de la ciudad, junto a la ermita de Loreto.

El día 8 de agosto, vísperas de la fiesta, el intrépido aviador Campaña, llegaba, procedente de Valencia, con sus dos aparatos. En unos carros fueron conducidos desde la estación de ferrocarril al Saso de Loreto, donde armaría los motores preparándolos para el ascenso.

Traía dos monoplanos; uno era el que pretendió utilizar en el raid Valencia-Alicante, sufriendo grandes averías que le impidieron hacer el citado recorrido, pero ya reparado con alas nuevas y nuevo estabilizador. Llevaba motor de seis cilindros y 60 caballos de fuerza.
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28/12/08

La Aviación en 1912

Foto de Vedrines volando sobre Huesca en la primera página del Heraldo de Aragón del 12 de agosto de 1912
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La "fiesta de la aviación" irrumpió con fuerza en 1912, convirtiéndose en el acto más espectacular de los programas festivos de muchas de las ciudades españolas, entre ellas las aragonesas. Días antes de que Julio Vedrines triunfara en las fiestas de Huesca, Poubet había realizado exhibiciones en Santiago de Compostela; Poumet, Garnier y Tixier, en La Coruña; además Garnier preparaba un raid entre Vitoria y Logroño.

En septiembre, Maurice Pomet hizo demostraciones en las Ferias y fiestas de Barbastro; a Calatayud acudió Tixier, y, en octubre, Garnier y Tixier volarían en las fiestas del Pilar de Zaragoza.

En Huesca, en 1912, se ubicó el aeródromo en el Saso de Loreto. El tórrido sol no fue impedimento para que las calles próximas a la carretera de Zaragoza se vieran invadidas, formándose una interminable caravana de carros, tartanas, coches de varias clases y muchos animales (burros, mulas y caballos) a cuyo lomo cabalgaban más de un jinete.

Florencio Benito aseguraba que, al contrario del dicho ordinario "no vemos tres en un burro", esta vez los había visto, y con profusa repetición (1).

En la calle de Zaragoza y en los Porches de Vega Armijó eran asaltadas largas filas de coches que partían veloces, dejando tras de sí una larga ola de polvo, para volver rápidamente. Las sendas y caminos se veían igualmente transitadas.

La Guardia Civil, al son de marciales cornetas, se dirigía al campo de aviación, para tomar posiciones rodeando el perímetro del aeródromo.

La escena pintoresca del festejo la componía una tribuna oficial para autoridades y periodistas, y otras para el público, todas ellas repletas; la muchedumbre se concentraba en abigarrados montones de curiosos coronando los cerros.

Vedrines esperaba sentado, fumando, y entre sonrisa y sonrisa, consciente de ser el héroe del día, miraba al cielo. A su lado el hangar en el que se cobija el biplano, sistema Deperdusin. El aparato podía permanecer en el espacio durante seis horas, recorriendo hasta cien kilómetros por hora.

El éxito de Vedrines


Vedrines en Huesca
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A las cinco de la tarde, a los acordes de escogidas composiciones interpretadas por la música del regimiento de Gerona, Julio Vedrines se dirigió al hangar, con la intención de volar. A los pocos minutos el biplano se elevaba por los aires, alcanzando una considerable altura.
Después de dar una larga vuelta hasta faldear la sierra de Guara y a llegar a una altura superior a los mil metros, descendió para aterrizar en el punto de partida. El vuelo no duró más de diez minutos y en el aterrizaje rozó en tierra levemente un ala.
En un segundo vuelo, Vedrines realizó con gran dominio virajes, vuelos a diferentes alturas, pasando a ras del suelo y atemorizando a la gente, para volver a elevarse, hasta aterrizar nuevamente.
Entre vuelo y vuelo seguía amenizando la música. En el tercero, y último, aún entusiasmó más a la gente, muchos sin poder explicarse lo que habían visto.
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24/12/08

Versos y coplas en los deportes y juegos tradicionales


Juego de la rueda, 1892, pintura de Baltasar González
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José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ


En una emisora de radio de audiencia nacional podíamos escuchar un gracioso resumen dominical de la jornada futbolística en verso, recitado por un popular comentarista deportivo.

La idea no es nueva, a finales del siglo pasado y en los primeros años de este siglo las páginas de los periódicos solían recoger en la popular “copla del día” los acontecimientos más destacados del día a día; versos compuestos por conocidos poetas, como Marín Carbonell o Fernando Soteras (el popular “Mefisto”), en los que los incipientes deportes fueron, igualmente, fuente de inspiración y tema de actualidad.

Marín Carbonell, prestigioso poeta y escritor zaragozano del romanticismo tardío, cantó "La derrota de Bargossi" frente a Mariano Bielsa, “Chistavín de Berbegal” en una de sus colaboraciones de actualidad en el diario La Derecha (27 10 1882):
“¡Oh carrerista de triunfal carrera!¡
Mala la hubiste en la ciudad del Ebro!
Aunque ganen los pies, y no el cerebro,
La derrota es mayor que otra cualquiera.
No es menester adulación rastrera,
No vil lisonja, no falaz requiebro
Y al indomable Chistavín celebro
Con pobre frase y gratitud sincera.
¿Quién venció?... Los estómagos decían:
¿Cómo no acepta un andarín temible
cuando a cenar de gorra le convidan?
¿Vencer a Chistavín... ¡Un imposible!
Vencedor de Bargossi le apellidan:
Como siempre, Aragón es invencible”.

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 http://garcia-adell.blogspot.com.es/2008/12/versos-y-coplas-en-los-deportes-y_23.html

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23/12/08

Las mujeres festejan a Santa Águeda practicando deporte

Carrera de mujeres de Fonz en la festividad de Santa Águeda
(Foto: Mª Jesús Lamora)
Juegos y deportes tradicionales
La festividad de Santa Águeda (5 de febrero) es el día por excelencia de las mujeres. Éstas invierten sus papeles sociales rebelándose contra el dominio del hombre, y dedican la jornada a la juerga y diversión practicando juegos y deportes, en algunos casos imitando los que tradicionalmente realizaban los hombres.

Carrera de sacos en Calatayud (Foto: C. García).
En Grañen nombran una “alcaldesa”, recibiendo el bastón de mando que le entrega el alcalde para ostentar el gobierno del pueblo durante veinticuatro horas. Con el bastón de mando en mano, la “alcaldesa” preside las corridas del roscón. Las mujeres corren por parejas, con las faldas remangadas, para disputar las roscas (símbolo femenino de fertilidad), que previamente han sido bendecidas en la misa.

Antaño los excesos de las mujeres eran cotidianos; en Grañen, y en otros pueblos, pocas veces se veían hombres por las calles este día porque a los que pillaban les bajaban los pantalones para “contarles las viejas” (les estiraban sus partes sexuales), o les volcaban el remolque de paja si intentaban pasar por donde ellas estaban.

Muchos pueblos de la Hoya de Huesca y Monegros celebraban la carrera de la torta con recorridos cortos, de unos cien metros; la vencedora suele invitar a los demás a comer la torta que se da como premio.

En Sesa el arra o la torta la disputaban las mujeres “a golpe de reloj”, es decir, corrían de una en una controlando el tiempo y la que invierte menos en hacer el recorrido obtiene el arra.

En Torres de Barbués celebran una carrera de solteras y otra de casadas. Corridas de roscones similares también se disputaban en Barbués, Pertusa, Salillas, Poleñino, Sariñena, etc.
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17/12/08

La reorganización deportiva con el franquismo

Saludo de rigor antes de la salida en el Campeonato de Aragón de Cross de 1940. Foto Sancho

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

El Parte Oficial de Guerra del 1 de abril de 1939, firmado por el general Franco en Burgos, decía lo siguiente: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos. La guerra ha terminado”.

A partir de este momento comenzaron a desarrollarse las diferentes actividades de la vida cotidiana, entre ellas el deporte, que cada vez ejercía mayor influencia en la sociedad moderna.

Durante los tres años de guerra el deporte había desaparecido casi en su totalidad. A mediados de 1938 comenzaron a jugarse algunos partidos de fútbol entre varios equipos militares. En los primeros días de 1939 ya se organizó un Campeonato Regional, con la participación del Zaragoza F.C., Huesca F.C., División 105 (se retiró por incorporarse al frente de Mahón), Aviación, Recuperación de Levante y 80 Compañía. El Aviación Zaragoza se proclamó campeón y el Zaragoza F.C. se clasificó para la Copa del Generalísimo .

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16/12/08

Las milorchas y el Montgolfier

El Campo del Sepulcro de Zaragoza era el lugar favorito para este deporte indígena. En aquella explanada se daban cita los aficionados al inocente juego que estuvo de moda mucho tiempo. La llegada de los globos aerostáticos acabó en Zaragoza con el milorcheo

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

Tras las especulaciones de Leonardo de Vinci sobre la posibilidad de imitar el vuelo de las aves, los primeros resultados satisfactorios fueron los obtenidos por los hermanos Montgolfier. En 1783 lograron elevar globos aerostáticos llenos de aire caliente (que denominaron montgolfier).

El invento lo desarrollaron después de comprobar cómo se elevaba un paralelepípedo de papel vitela, hinchado con aire caliente obtenido al quemar lana y paja húmeda.

El 19 de septiembre de 1783, en los jardines de Versalles, ante el rey y la corte francesa, los hermanos Joseph y Etienne lanzaron un globo esférico del que iba suspendida una jaula de mimbre con un cordero, un gallo y un pato, que soportaron perfectamente la ascensión.

A finales del siglo XIX surgieron los primeros aeroplanos, imitando el vuelo de las cometas o milorchas (milochas).

CONTINÚA

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10/12/08

La rayuela

Niños jugando a la rayuela

DEPORTES Y JUEGOS TRADICIONALES

Por José Antonio ADELL CASTÁN y Celedonio GARCÍA RODRÍGUEZ

En los próximos artículos vamos a tratar de un juego muy extendido por todo el mundo; el repertorio con el que se denomina es amplísimo, y también son muchas las pequeñas variantes que se pueden observar en el modo de jugar, así como en las formas que adopta la figura protagonista del juego.
No debemos confundir diferentes juegos que reciben el mismo nombre, "rayuela" o "tejo", que poco tienen que ver con los que nos ocupamos; toman el mismo nombre juegos en los que se utiliza un tejo o en los que se juega teniendo como referencia una línea o raya.

Iniciaremos el repertorio con los datos bibliográficos más antiguos que poseemos, que ya hacen referencia a que este juego era conocido entre los griegos y egipcios. Una de las figuras más antiguas que se conocen está trazada en el foro de Roma. Según algunos autores, durante la expansión del imperio romano, los soldados enseñaban este juego a los niños utilizando las pavimentadas superficies de las calzadas empedradas que construían a su paso.
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9/12/08

Las corridas de pollos en Santa Eulalia de Gállego, Murillo, Agüero, Ayerbe, Biscarrués y otras poblaciones próximas

Óleo de Marín Bagüés titulado "Carrera de pollos", pintado en 1953, según un boceto que sobre el mismo tema realizó en 1913
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Por Celedonio García y José Antonio Adell

Durante muchos años el deporte popular autóctono ha sido la única actividad lúdico-competitiva que se ha desarrollado en nuestros pueblos. Las fiestas o los domingos eran los momentos elegidos para jugar a la pelota, tirar a la barra o disputar las corridas de pollos. En ocasiones, la competencia adoptaba forma de apuesta y tenía lugar en el acto.
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Pregón de la corrida de pollos. Dibujo de Iñaki

La prueba deportiva que más pasión levantaba durante las fiestas patronales, en Aragón, era la corrida de pollos. El ambiente que rodeaba estas competiciones era extraordinario, y, en ocasiones, rebasaba el ámbito comarcal. Aficionados y simpatizantes de cada corredor se daban cita en cada uno de los pueblos que festejaban a su patrón para animar y celebrar, en su caso, el triunfo y la supremacía sobre los adversarios de otros pueblos.
CONTINÚA:
http://celedoniogarcia.blogspot.com.es/2008/12/las-corridas-de-pollos-en-santa-eulalia.html
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3/12/08

Deportes y juegos tradicionales (Índice)


íNDICE
Juegos infantiles
Juegos y deportes tradicionales
  • Juegos tradicionales
  • El pasado
  • Deportes tradicionales aragoneses
  • Juegos para la convivencia
  • Juegos para la cooperación, la solidaridad, la paz y la convivencia
  • Los juegos sin fronteras
  • Los bolos
  • La billarda y la estornija
  • El boli y la picota
  • El hinque
  • Juegos con piedras
  • Lanzamientos
  • El lanzamiento de barra aragonesa
  • El lanzamiento de barra en la ciudad de Huesca
  • Reglamentos del tiro de barra
  • Lanzamiento de “albarca”, un deporte original
  • Juegos y deportes acuáticos
  • Concursos con animales de labor
  • Juegos y deportes tradicionales, base de la Gimnástica del siglo XIX
  • El juego de pelota (I)
  • El juego de pelota (II)
  • Retos y apuestas dieron vida al juego de pelota
  • Los juegos prohibidos y sus peligros
  • Retos
  • Apuestas (I)
  • Apuestas (y II)
  • Medían su fuerza en competencia con un mulo
  • Sucesos por juegos y apuestas
  • Luis Gracia Vicién, un enamorado de nuestros juegos tradicionales
  • Rafael Andolz... también en nuestros juegos
  • Los juegos de los espíritus de la naturaleza (1)
  • Los juegos de los espíritus de la naturaleza (2)
  • Un museo para nuestros juegos
  • Publicaciones
  • Un tiro de soga especial
    Juegos festivos
    • Juegos festivos infantiles
    • Sacar damas y caballeros
    • Fiesta y deporte
    • Saltos o “piculinadas” festivas
    • Saltos de habilidad y destreza o “piculinadas”
    • Concursos agrícolas
    • Juegos con animales
    • Animales como salvajes objetos de diversión
    • Los toros: juego, diversión… y crueldad (I)
    • Los toros: juego, diversión… y crueldad (II)
    • Los toros: juego, diversión… y crueldad (y III)
    • "Divertirse" con los toros. Festejos y suertes de todos en Aragón
    • Juegos de divertimiento
    • Juegos bárbaros y peligrosos
    • Traslado y volteo de banderas o pendones (1)
    • Traslado y volteo de banderas o pendones (y 2)
    Pedestrismo (Artículos publicados bajo este epígrafe en el Diario del Altoaragón en 1986 y 1987)
    • Las carreras de pollos
    • Variedades de la carrera a pie
    • Carreras de divertimiento
    • Algo de historia (1)
    • Algo de historia (y 2)
    • El ambiente de la corrida (1)
    • El ambiente de la corrida (y 2)
    • Música y pintura costumbrista
    • Literatura costumbrista: Poesía
    • Literatura costumbrista: Cuentos y novelas
    • El escenario (1)
    • El escenario (y 2)
    • Chistavín, desde Berbegal a la gloria
    • Chistavín en competencia con los andarines aragoneses
    • Chistavín de Berbegal, triunfo y ocaso
    • Fiebre andarina
    • La corrida del roscón
    • La carrera de la rosca de Senegüé y la calzoncillada de Sabiñánigo
    • Las corridas de Villanúa y Canfranc
    • La carrera de la cuchara de Aínsa
    • La carrera de la falla de San Juan de Plan
    • Las carreras de bodas en la Ribagorza y el Sobrarbe
    • Las carreras al estilo del país en Huesca y redolada
    • La corrida de la torta de Ayerbe y la de la manzana de Bolea
    • La carrera del arra en los pueblos de la Violada
    • La corrida de pollos de Grañén
    • La carrera de la baraja de Peñalba
    • Correr por los Monegros
    • Carreras de resistencia en Sariñena
    • La Peña de la Corrida
    • La carrera de las peras de Adahuesca
    • Las polleradas de Barbastro
    • La carrera de Monzón ante Felipe II
    • Ignacio Latorre de Santalecina
    • La corrida de la cordera de Fraga
    • La “corrida del gall” de Tamarite
    • La corrida de gallos y corderos de Binéfar
    • El Chung, l’aiguera y la palleta de Albelda
    • Corrida de fiesta
    Carreras pedestres
    Chistavín, el andarín de Berbegal
    • La segunda mitad del siglo XIX
    • El italiano Bargossi llega a Madrid
    • El hombre locomotora en Zaragoza
    • Chistavín vence a Bargossi
    • Alfonso XII recibe a Mariano Bielsa
    • Chistavín corre en Madrid y vuelve a ser recibido por el Rey
    • Chistavín se enfrenta por segunda vez a Bargossi
    • Consecuencias del reto Bielsa-Bargossi
    • La fiebre de los andarines
    • Reto entre Altoaragoneses
    • Laínez, de Cariñena, porfía con Bielsa
    • Chistavín derrota a Laínez
    • Chistavín compite con vascos y navarros
    • Bielsa corre contra Alda, de Miedes, y Mallor, de Alcolea
    • El Rey de Andorra vence a Bielsa
    • Nueva generación de andarines
    • Decadencia de los andarines
    • Los últimos años
    • Epílogo: Sucesores de Chistavín 
    • Mariano Bielsa “Chistavín” de Berbegal, un héroe del deporte español
    Habilidades gimnásticas
    Educación Física
    • La Educación Física en la mujer a finales del siglo XIX y comienzos del XX (1)
    • La Educación Física en la mujer a finales del siglo XIX y comienzos del XX (y 2)
    • La Educación Física en el pasado (I)
    • La Educación Física en el pasado (y II)
    • “Modo de fomentar la Educación Física en las Escuelas” (Concurso pedagógico en memoria de Joaquín Costa, 1918)
    • Algunas orientaciones para una posible estructuración de una unidad didáctica de deportes autóctonos
    Deporte
    • Los inicios del deporte contemporáneo (I)
    • Los inicios del deporte contemporáneo (y II)
    • Mujer y deporte
    • Deportes practicados por la mujer
    • Los deportes en las antiguas fiestas laurentinas
    • El deporte en torno al 98
    • Gregorio Campaña, aventurero del deporte
    Exploradores y boy-scouts
    Aeronáutica
    Ajedrez
    Atletismo
    Caza
    Fútbol
    • Los inicios del “foot-ball”
    • El balompié a comienzos de siglo
    • Foot-ball: primera derrota de los zaragozanos en Huesca
    • Los primeros campeonatos de fútbol
    • La pasión por el fútbol en Huesca (años 20)
    • Los campeonatos Militar e Infantil de Balompié (1920)
    • La Federación Aragonesa de “Clubs de Foot-ball” (1921-1922)
    • 1922, despegue definitivo del fútbol
    • La explosión del fútbol (1923)
    • El fútbol en la región (1923)
    • El Campeonato de Fútbol 1923/1924
    • El Campeonato de Fútbol de Primera Categoría, Grupo A, 1924-1925
    • El fútbol espectáculo y el profesionalismo (1924-1925)
    • Los inicios del fútbol profesional
    • 75 aniversario de la Federación Aragonesa de Fútbol
    Hípica
    Motociclismo
    Tenis
    • Los inicios del lawn-tennis
    • Campeonato de Aragón de lawn-tennis
    Tiro
    • Tiro al blanco
    • El Tiro Nacional
    • Origen del Tiro Nacional
    • El primer certamen
    Velocipedismo-ciclismo
    Pensamiento e ideario deportivo
    * Los artículos sin enlace están pendientes de publicar en el blog
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