Participantes y autoridades antes de la salida
El pasado
sábado, Belchite celebró la tradicional “carrera de pollos” con motivo de las
fiestas de la Santa Cruz. Una decena de corredores —seis hombres y cuatro
mujeres—, entre ellos dos participantes locales, tomaron la salida. El teniente
de alcalde y concejal de Deportes, Víctor Soriano, fue el encargado de dar el
pistoletazo de salida, después de la protocolaria fotografía con los corredores
y corredoras, en la que también estuvo presente el concejal Benjamín Foncillas.
Los atletas
partieron al ritmo de las melodías de “corridas de pollos” que Arcadio Larrea
recopiló en Belchite en la década de los años cuarenta del siglo pasado,
tituladas “Pasacalle de la horca” y “Paso de los corredores”.
Antaño, las
“corridas de pollos” formaban parte de los festejos programados con motivo de
distintas festividades: Nuestra Señora de los Desamparados, que se veneraba en
el Seminario; la festividad de la Virgen del Carmen; la de San Agustín, durante
las ferias de septiembre; la exaltación de la Santa Cruz; las fiestas de
Pascua, o las celebradas en el barrio de San Lorenzo.
A comienzos
de la década de los años veinte del siglo pasado se dejaron de entregar aves de
corral a los primeros clasificados de la carrera pedestre de las fiestas de la
Santa Cruz, sustituyéndose por premios en metálico. A partir de entonces, la
prueba pasó a denominarse “corrida de peatones” o “corrida pedestre”. Esta
circunstancia atrajo a corredores de gran nivel regional. No obstante, los
pollos siguieron entregándose como premio en la carrera del barrio de San
Lorenzo.
La prueba se
disputó, como en los últimos años, sobre un circuito urbano de unos 250 metros,
en la calle de San Ramón, al que los corredores dieron veinte vueltas. Durante
la carrera se entregaron cerca de trescientos euros en “primas”, algunas
donadas por el público, que los corredores disputaron en sucesivos pasos por la
línea de meta, proporcionando emocionantes esprints.
Destacaron
especialmente los enfrentamientos entre los corredores locales, Raúl Labordeta
y Marcos Casas, o aquellos en los que intervenía alguno de ellos, que
entusiasmaron al público, dispuesto a contemplar cómodamente todo el desarrollo
de la prueba, a la sombra o sentado en las terrazas de los bares.
Sin embargo,
el joven alcorisano Germán Lázaro fue el más beneficiado con las primas. Lázaro
supo aprovechar su rapidez y capacidad de resistencia para aguantar un buen
número de vueltas en cabeza junto a los veteranos Abdeslam El Ouahabi, del
barrio zaragozano de Casetas, y el zufariense Denis Lorda, ambos más interesados
en luchar por los primeros premios. Germán les “robó la cartera” a los dos y a
cuantos se interpusieron en su camino. Finalmente, acabó en tercera posición.
Las mujeres,
después de disputar las primeras primas, formaron dos parejas: una integrada
por la zaragozana Greta Guerrero y la barcelonesa Julia Muñoz, y otra por la
zaragozana María Zabaleta, del Alcampo Scorpio de Zaragoza, y la utebana
Natalia Benito, del F. C. Barcelona.
Al final,
las más rápidas vencieron a sus rivales inmediatas: Greta se impuso a Julia y
María hizo lo propio con Natalia.
Antes de que
las reinas entregasen los premios a los primeros clasificados de cada
categoría, consistentes en productos de la tierra, los vencedores absoluto y
local, Abdeslam El Ouahabi y Raúl Labordeta, bailaron, ambos con Greta
Guerrero, la “Jota de los pollos de Belchite”, también recopilada por Arcadio
Larrea. Raúl Labordeta no consiguió convencer a nadie para que bailara con él,
algo incomprensible en épocas pasadas.
Arcadio
Larrea narraba en qué consistía este ritual:
“Al llegar
los corredores a la meta, les aguardan las mozas (amigas, hermanas, novias) con
una saya de bayeta con la que les cubren para que no se enfríen; luego, los
ganadores de los premios han de bailar, precisamente con la moza que les ha
cubierto con la saya, la jota”.
Tras la
entrega de los premios en metálico y de las primas ganadas por los corredores,
los locales Raúl Labordeta y Marcos Casas tuvieron el bonito y solidario
detalle de donarlos a la “Asociación Princesas Rett”, como ya hicieron el año
pasado.
El síndrome
de Rett es un trastorno genético neurológico y del desarrollo poco frecuente
que afecta a la forma en que el cerebro se desarrolla. Este trastorno provoca
la pérdida progresiva de las capacidades motoras y del habla y afecta
principalmente a las mujeres.
CLASIFICACIONES
Local
masculina
- Raúl Labordeta París
- Marcos Casas Gil
Absoluta
masculina
- Abdeslam El Ouahabi, de Casetas
(Zaragoza)
- Denis Lorda, de Zuera
- Germán Lázaro, de Alcorisa
- Hugo Lorda, de Zuera
Absoluta
femenina
- Greta Guerrero, de Zaragoza
- Julia Muñoz, de Barcelona
- María Zabaleta, de Zaragoza
- Natalia Benito, de Utebo

































































